Episode 208
The decisions we make in life affect so many more people than ourselves. Sergio was born into a large family. He made bad decisions and then decided to change not only his life, but also the lives of orphaned boys. He believed the world needed “sacerdotes chidos”, or “cool priests” to inspire. So he set out to become one and in the process created the coolest priest to ever set foot in a wrestling ring: Fray Tormenta.
This story is in the first person and past tense. Important vocabulary in the story includes: “pandilla” (gang), “sacerdote” (priest), “iglesia” (church), “pegar” (to hit), “luchar” (to fight), “la lucha libre” (wrestling), “huérfanos” (orphans), “chido” (cool)
Fray Tormenta
Sergio Gutiérrez Benitez tenía 20 años. Su vida era un fracaso. Era miembro de una pandilla. Era alcohólico y drogadicto. Un día, su mejor amigo fue asesinado. La policía sospechaba de Sergio en el asesinato. Sergio tenía que probar su inocencia. Él no asesinó a su amigo; esa noche estaba borracho en una cantina. Pudo encontrar a unos testigos en la cantina y probar su inocencia.
Después de ese evento trágico, Sergio sabía que tenía que cambiar su vida. Pasó por una iglesia y decidió entrar. Fue al confesionario y le dijo al sacerdote que era drogadicto y quería ayuda para cambiar su vida.
El sacerdote no tenía compasión por el joven Sergio. Salió del confesionario, tomó a Sergio por la oreja, y lo echó a la calle. Le dijo:
—La iglesia no es un centro de rehabilitación.
«La iglesia necesita sacerdotes de buena onda. Si hubiera mejores sacerdotes, más personas querrían cambiar de vida.» Pensó Sergio.
Sergio fue a un centro de rehabilitación. Le dieron una inyección para ayudarlo a desintoxicarse. Pasó una semana llena de dolor y alucinaciones. Al fin, se desintoxicó, pero no se curó. Curarse es algo que tendría que hacer solo.
Sergio salió del centro decidido a curarse y mantenerse limpio de las drogas. Para hacer eso, no podía volver a su vida de antes. Pensó en el sacerdote de la iglesia. Decidió que él podría ser un sacerdote de buena onda. Podría ser un sacerdote chido que ayudara a la gente.
Entró en un seminario, pero, por desgracia, sus hábitos no eran los mejores. Una semana después, pegó a uno de sus compañeros en la cara y perdió su lugar en el seminario.
Decidió intentarlo de nuevo. Entró en un seminario diferente y fue a estudiar a Barcelona, luego a Navarra y, finalmente, a Roma. Además de la teología, estudió filosofía y psicología de los jóvenes.
Volvió a México siete años después para trabajar en una parroquia difícil en Veracruz. Había drogadictos, prostitutas y delincuentes. Un día, Sergio salió de la iglesia y encontró su carro lleno de arena.
—¿Quién hizo eso? —preguntó.
—No queremos religión por aquí. ¡Vete! —respondió el grupo de delincuentes.
—No me voy. Quiero ayudarles —dijo Sergio.
—¡No queremos tu ayuda! —gritó el grupo.
De repente, un muchacho salió del grupo y se acercó a Sergio.
—Hay que luchar por el respeto aquí. Si luchas, puedes quedarte en la comunidad —dijo el muchacho.
«¿Qué hago? —pensó Sergio—. Si lucho, ¿qué pensarán las personas? Pero, si no lucho, ¿cómo puedo ayudar a estos jóvenes? No quiero ser un sacerdote malo, quiero ser un sacerdote chido»
Sergio sabía luchar. Había luchado con muchas personas en la pandilla. Hizo la señal de la cruz y levantó las manos para luchar contra los delincuentes. Después, miró a los que no participaron y les preguntó:
—¿Quién sigue?
Después de ese momento, Sergio ganó el respeto de la comunidad. Hizo mucho para ayudar a los jóvenes delincuentes de su parroquia. Ayudó a los chicos a formar una banda. La banda tuvo un poco de éxito.
Luego, empezó a recibir huérfanos. Usó todo el espacio que tenía para cuidar a los huérfanos. Les enseñó música y ellos participaron en la banda.
Un día, la iglesia trasladó a Sergio de Veracruz a Puebla. Los huérfanos fueron con él, pero no eran bien recibidos por la iglesia en Puebla. La iglesia quería que Sergio se enfocara en la parroquia y no querían hacer espacio para los huérfanos. Así que Sergio buscó un nuevo lugar donde podía hacer su trabajo como sacerdote y cuidar a los huérfanos.
Encontró un lugar en Texcoco. Recibió permiso para continuar su orfanato allí, pero la iglesia no pudo pagar los gastos del orfanato, no tenían el dinero.
Sergio tenía que ser creativo. Tenía que servir la iglesia, ayudar a los chicos y ganar dinero. ¿Cómo podría hacer todo eso?
Cuando era joven, a Sergio le gustaba ver películas de la lucha libre. Le gustaban los luchadores famosos El Santo y Blue Demon. Sergio recordó una película de su niñez, El Señor Tormenta. En la película, un sacerdote empieza a luchar profesionalmente para ganar dinero para los huérfanos en su comunidad.
Los luchadores profesionales eran muy famosos y ganaban mucho dinero en México. Sergio no quería ser famoso ni rico, pero el dinero les serviría a los huérfanos. Inspirado en el nombre de la película, Sergio adoptó el nombre de «Fray Tormenta». Diseñó una máscara amarilla y roja. El amarillo representaba la vida y el rojo representaba la sangre.
Durante un año, Sergio se levantó muy temprano para ir a la Ciudad de México a entrenar y practicar. Luego regresaba a la iglesia para la misa. Sus primeras luchas eran pequeñas y no ganó mucho dinero, pero Sergio persistió.
Con el tiempo, Fray Tormenta fue aceptado en el Consejo Mundial de la Lucha Libre. Luchó contra luchadores grandes con nombres como El Hijo del Diablo, El Satánico y Judas. Su movimiento final se llamaba “La Confesora”.
En el mundo de la lucha libre, era más que un luchador – era el sacerdote de los luchadores. Celebró la misa en la Arena México. Oró por ellos. Escuchó sus confesiones. Bautizó a sus hijos. Celebró sus matrimonios. Bendijo a sus casas. Ofició en sus funerales.
Fray Tormenta viajó a los Estados Unidos y Japón para luchar. En Japón era especialmente famoso porque era similar a “Tiger Mask” (Máscara del tigre), un personaje de manga que lucha para ganar dinero para los huérfanos.
Aunque era muy popular, Sergio, o «Fray Tormenta», vivía en la pobreza. No ganaba millones como otros luchadores, sin embargo, dedicaba todo el dinero que ganaba al orfanato. Los niños recibieron tres comidas al día y entrenamiento para tener un futuro mejor. Más de 2,000 niños pasaron por el orfanato de Sergio. Entre ellos, hay doctores, maestros, abogados, contadores, técnicos y un sacerdote.
Durante más de 20 años, Fray Tormenta dedicó su cuerpo y alma literalmente a los niños de su orfanato gracias a su participación en la lucha libre. El dolor de las luchas no importaba si los huérfanos tenían comida. Pero no se puede practicar la lucha libre para siempre y Fray Tormenta se retiró parcialmente de la lucha libre en 2001 y oficialmente en 2011.
Fray Tormenta también ganó dinero con el cine. No actuó en las películas como los luchadores del pasado. Primero, vendió los derechos de su historia a un director francés para la película El hombre de la máscara de oro, que se estrenó en 1991. Luego recibió dinero de la popular película Nacho Libre, que también usa partes de su historia. Se estrenó en 2006 con el actor Jack Black.
Sergio ahora tiene 81 (ochenta y un) años. Aunque no está luchando como antes, todavía lleva su máscara a la misa. Busca nuevas maneras de ganar dinero para el orfanato. En 2015 lanzó un álbum: Fray Tormenta canta para todos con mariachi. Algunos critican su uso de música mariachi en la iglesia, pero Sergio cree que a Jesús, le gusta el mariachi.
Cuando Sergio tenía 20 años, quería hacer una diferencia en su vida y en la iglesia, quería ser un “sacerdote chido”. Ahora, más de 60 años después, Sergio definitivamente es un sacerdote chido que ha cambiado la vida de más de 2,000 huérfanos y de innumerables aficionados a la lucha libre gracias a su presencia como Fray Tormenta.
El fin.
You can also watch a video of me telling this story on YouTube!
¡Muchas gracias por escuchar! Thank you for listening, and a HUGE thank you for your support. I really enjoy creating and sharing simple, comprehensible stories in Spanish. If you would like to help me in that endeavor, consider buying me a taco! Or find me on PayPal and Venmo @Small Town Spanish Teacher!
You can download a printer-friendly PDF of this story. Looking for the English translation? I have a PDF for that too! Read a paragraph in Spanish and then read the English translation to see what you understood.