Simple Stories in Spanish: Mi viaje a México, parte 4

Season 10, episode 38

The final stop on my Mexico trip was the one I was most excited about: Tulum. The smaller ruins of Tulum are picturesque, located right on the Caribbean coast. There is also a lot of nature to enjoy, and I got to see it up close with a boat ride and canal float.

This story is in the first person and past tense. Important vocabulary in the story includes: “siglo” (century), “abejas” (bees), “miel” (honey), “aretes” (earrings), and “despedirse” (to say good-bye).

Mi viaje a México, parte 4

La última ciudad en mi excursión a México era Tulum. Tulum es una ciudad en el estado de Quintana Roo. Está en la costa del Caribe y es popular por sus hermosas playas blancas y sus múltiples cenotes.

Estaba muy emocionada por visitar Tulum porque, en mi opinión, tiene unas de las ruinas más bonitas. Tulum era un puerto importante en el intercambio del imperio maya. La ciudad fue muy importante entre los siglos 13 y 15, pero fue abandonada en el siglo 16, solo 70 años después de la llegada de los españoles.

Las ruinas de Tulum fueron la primera parada para nuestro grupo. Tuvimos una guía fantástica que nos explicó el significado histórico del lugar y también las contribuciones de los mayas al mundo, como el chicle.

La guía también nos enseñó sobre los aluxes, espíritus traviesos de la mitología maya. Los mayas de Tulum construyeron pequeñas casas para los aluxes para recibir su bendición en vez de su ira. La gente dejaba ofrendas para los aluxes para recibir su protección y para que estuvieran de buen humor.

La estrella de las ruinas es el Castillo. Este templo está situado en un barranco sobre el mar. Es pintoresco tomar una foto con las ruinas y el agua, y obviamente yo necesitaba esa foto clásica.

Hay una figura común en Tulum y es el Dios Descendente. Es un relieve de un dios con los pies arriba y la cabeza abajo, como si se zambullera en el agua. Típicamente tiene algo en las manos. Algunos creen que es el dios Ah Muu Zen Caab, el dios de las abejas.

La miel era un producto importante para los mayas y todavía es un producto del Yucatán. Se usaba la miel para endulzar la comida, como antibiótico y para hacer la bebida alcohólica balché. 

Las abejas del Yucatán que producen la miel no tienen aguijón y no pican. Según la mitología maya, Ah Muu Zen Caab regaló la jungla tropical del Yucatán a las abejas. Las abejas representan una conexión con el mundo espiritual. Las abejas forman sus colmenas en árboles vivos. Dos veces al año, los sacerdotes mayas cosechaban la miel de las colmenas como parte de una ceremonia religiosa.

Terminamos el tour de Tulum en el museo con artefactos mayas. En particular, me gustó ver los relieves porque son un registro directo de la historia, hecho por los mayas y no por los observadores.

El día siguiente, el grupo fue a la Reserva de la Biósfera Sian Ka’an. ¡Más tiempo en el agua! La Biósfera está protegida por la comunidad maya y la única manera de verla es en uno de sus tours. Muchas personas en la comunidad se comunican por la lengua maya, incluyendo los conductores de los barcos. Pero todos los guías hablan tanto inglés como español.

Sé que he usado la palabra “mágico” para describir mucho de mi viaje en México, pero es la única palabra aplicable aquí. ¡Cuando llegamos al agua, estábamos rodeados de mariposas flotando y volando en el aire!

Subimos a barcos y navegamos por el agua hacia un canal. En el canal, bajamos de los barcos y flotamos en el agua. La corriente del agua nos movía, como un río perezoso. Mientras flotábamos, observamos peces, pájaros, tortugas, cangrejos y orquídeas.

Al otro lado del canal, subimos de nuevo a los barcos y salimos hacia el mar. Fuimos a un lugar popular para ver manatíes. ¡Allí vi mi primer manatí! También llamados “vacas del mar”, los manatíes están en peligro de extinción. No se podía acercar demasiado a los animales para protegerlos, pero todavía era divertido ver sus narices salir del agua para tomar aire.

Después de ver los manatíes, fuimos a otro área donde vimos aves bonitas y un cocodrilo. Salimos a donde el mar se conecta con el agua dulce de la laguna y los pelícanos volaban por el aire. Y entonces era hora de volver para almorzar.

Pasé la tarde gastando el resto de mis pesos. Cada vez que viajo, compro aretes, y encontré unos aretes muy bonitos con el calendario maya y el árbol Ceiba, o árbol de la vida. También me gusta comprar arte cuando viajo y encontré una pequeña pintura que me gustó mucho.

Era la última noche del tour y el grupo decidió cenar junto en un restaurante elegante. Mi parte favorita de la cena fue el postre. Pedí un flan de chocolate. Me encanta el flan y el chocolate, así que la combinación tenía que ser increíble ¡El flan estuvo riquísimo, posiblemente la mejor cosa que comí en todo mi tiempo en México! Tenía frambuesas (mi fruta favorita) y arándanos y una salsa de caramelo exquisita. 

Como era el fin del tour, solo había una cosa más que hacer: ¡bailar! Desafortunadamente, no había música en vivo, pero encontramos un club con buena música y bailamos. Me encanta bailar. Cuando bailo, siento que el estrés sale de mi cuerpo y me lleno de endorfinas. El club tocaba música latina que me encanta y que es muy bailable. 

A algunos no les gustaba la música y querían ir a otro club. Yo tenía que levantarme temprano para ir al aeropuerto y decidí despedirme y volver al hotel. No conocía a nadie al principio del viaje, sin embargo, me sentía un poco triste al despedirme de mis nuevos amigos. Hay algo fantástico en compartir experiencias con otras personas. Crea una conexión rápida y divertida.

La próxima mañana camino al aeropuerto, pensé en mi primer viaje a México. No fue perfecto – eso es imposible. Pero fue lo más cerca de perfecto que podría ser. 

En mi viaje, tuve experiencias con la cultura maya. Vi en persona la historia que he enseñado a mis estudiantes por años. ¡Vi, toqué y subí a las ruinas de la civilización maya! Hablé con miembros de comunidades mayas que conservan las costumbres, la comida y la lengua de sus ancestros.

Tuve experiencias con el agua. Subí a barcos. Nadé en un cenote. Hice kayak al amanecer. Floté en un canal. ¡Vi manatíes!

Tuve experiencias con la comida. Compré tacos, marquesitas y helado en la calle. Vi el proceso de cocinar cochinita pibil en la comunidad maya y ayudé a hacer tortillas. Comí los mangos más jugosos y dulces de mi vida. ¡Y todavía sueño con el flan de chocolate!

Tuve experiencias con otras personas. Llegué a México sola, y salí con amigos. Durante desayunos, compartí historias sobre la cultura mexicana con mis nuevos amigos. Traduje para ellos en restaurantes y con vendedores. Visitamos museos y tiendas juntos. Compartimos la comida. ¡Y bailamos!

Estoy tan agradecida por haber podido ir a México. La experiencia me enseñó y me inspiró. Ahora tengo una nueva perspectiva, fotos para enseñar a mis estudiantes y cuentos para compartir con todos ustedes. ¡Gracias por darme la oportunidad de cumplir un sueño y visitar México!

El fin.

You can also watch a video of me telling this story on YouTube!

¡Muchas gracias por escuchar! Thank you for listening, and a HUGE thank you for your support. I really enjoy creating and sharing simple, comprehensible stories in Spanish. If you would like to help me in that endeavor, consider buying me a taco! Or find me on PayPal and Venmo @Small Town Spanish Teacher!

Author: Camilla Given

I'm Camilla! I teach at the high school and college level in a small town in western Colorado. My goal is to teach the world Spanish through stories. I truly believe that stories make learning Spanish easier - and even fun! Feel free to contact me at smalltownspanishteacher@gmail.com

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