Simple Stories in Spanish: Mi viaje a México, parte 3

Season 10, episode 37

In this leg of my trip to Mexico, we left the ruins and the beach behind for a taste of lake life in Bacalar. As a Minnesota girl, I love lake life, and being in the small town of Bacalar was both soothing and uplifting in so many ways.

This story is in the first person and past tense. Important vocabulary in the story includes: “apenas” (just, barely), “amanecer” (dawn, sunrise), “remar” (to row), “árbol” (tree), and “tinte” (dye).

Mi viaje a México, parte 3

Mi viaje a México fue mágico, con la playa, las ruinas, la comida y la gente. El próximo lugar en el viaje, no era un lugar con demasiados turistas. Y tal vez, por eso, fue uno de mis lugares favoritos.

Bacalar es un pueblo en la Laguna de Bacalar, también llamada la Laguna de los Siete Colores por sus siete tonos de azul y turquesa. Tiene un ambiente tranquilo. La laguna es angosta y larga, en vez de redonda y grande. También hay un cenote abierto apropiadamente llamado el Cenote Azul. Es un círculo perfecto de un azul brillante, al lado de las aguas turquesas de la Laguna de los Siete Colores.

Empecé mi tiempo en Bacalar relajándome en el hotel. El hotel no era grande y tenía un ambiente tropical. Mi cuarto era enorme con camas cómodas y una ducha bonita con piedras suaves. La piscina tenía una pequeña cascada y esta, junto con las palmeras, creaba un oasis. 

Después de estar en un autobús por cinco horas en el viaje desde Mérida, fue relajante pasar un rato al lado de la piscina tomando el sol y nadando. Me cubrí con bloqueador solar, así que ¡no me quemé!

La próxima mañana, me levanté antes del sol. Otra mujer del grupo llamada Robin y yo habíamos decidido hacer una excursión de kayak. La excursión fue con Amir Adventours. Por solo 550 pesos (unos $30), recibí un tour en kayak por la laguna al amanecer y desayuno. 

Conocimos a nuestro guía, Miguel, y entramos al agua en la oscuridad de la mañana. El sol apenas estaba saliendo. Mientras remábamos, el sol hizo su magia y pintó el cielo en tonos de rosado y amarillo. Los rayos del sol eran visibles y radiantes. La combinación de los colores del cielo y los azules de la laguna era completamente hermosa. A veces se me olvidaba remar porque estaba admirando la vista.

Llegamos a una pequeña playa para mirar el resto del amanecer. Robin y yo nadamos mientras Miguel nos preparaba el desayuno. Me encanta nadar y el agua era fantástica, aunque no era profunda.

Miguel preparó pan tostado con jalea y cortó manzanas, piña, mango, kiwi, plátanos y naranjas. Arregló todo en su tabla de paddleboard. Era un arreglo tan bonito que casi no quería comerlo. Pero la fruta me llamó. 

Tomé un mango y lo cubrí con un poco de Tajín (Tajín es una mezcla de polvo de chiles, limón y sal). ¡Fue la fruta más deliciosa que he comido en mi vida! También comí las otras frutas, pero nada se comparó con el mango. Por suerte, dos personas no habían aparecido para el tour esa mañana y ¡Miguel tenía un mango extra! Lo cortó y me comí todo, con Tajín, por supuesto.

Después del desayuno acuático, continuamos nuestra excursión. Cruzamos la laguna y buscamos animales en el agua y la vegetación. No vimos muchos animales exóticos, solo pájaros y peces, pero fue divertido y relajante remar en kayak en el agua.

En el agua de la Laguna de los Siete Colores hay algo curioso. Se llama estromatolitos. Los estromatolitos son formaciones minerales vivas. Son muy importantes porque limpian el agua y producen oxígeno. Se cree que son una de las formas de vida más antiguas del mundo.

Desafortunadamente, los estromatolitos son muy frágiles. Bacalar hace muchos esfuerzos de conservación para cuidarlos, porque es uno de los pocos lugares en el mundo donde todavía viven. No puedes tocarlos y piden que no uses químicos en el agua, como bloqueador solar o repelente de insectos. Con más actividad en el agua, es aún más importante cuidar de estos organismos.

Cuando volvimos a la playa, hacía más viento y la laguna no era tan tranquila. Por suerte, no me cansé (levantar pesas me ha ayudado mucho con la fortaleza de los brazos). Llegamos sanos y salvos, con otra experiencia mágica en la memoria.

Luego, volvimos al hotel caminando. Robin y yo vimos muchos árboles en flor y los olores eran divinos. El resto del grupo apenas se estaba levantando para desayunar. Todo el tiempo que tuvimos en Bacalar era tiempo libre, así que todos tenían planes diferentes para el día. Yo decidí ducharme y dormir un rato antes de explorar más el pueblo.

Mi siesta duró un poco más de una hora y estaba lista para conocer Bacalar. Encontré una tienda de empanadas. La dueña era de Argentina. Comí dos empanadas – una sabrosa y una dulce – en el pequeño parque en el centro de Bacalar.

Además de la laguna, que es la gran atracción de Bacalar, hay un fuerte. El Fuerte de San Felipe fue construido en el siglo XVIII (dieciocho) para proteger Bacalar de los ataques de piratas. 

Cuando leí esa información, me sorprendí. Bacalar no está en la costa. No tenía idea de que los piratas atacarían un pueblo en un lago. Resulta que los piratas navegaban sus barcos por un río hacia la laguna. Pero no atacaron la ciudad por oro, ni por piedras preciosas. Los piratas buscaban un árbol.

El árbol se llama palo de tinte. Es un árbol alto y retorcido con nudos y espinas. No es un buen árbol para la construcción. Pero el palo de tinte es especial por el tinte que produce. El tinte del árbol produce un rango de colores de azul y negro. ¡Y en Europa, el tinte valía tanto como el oro!

El Fuerte de San Felipe ahora es un museo dedicado a la historia de la región, incluidos los conflictos entre los piratas y los mayas locales. Es fascinante para los aficionados a la historia, como yo, y para los aficionados a la guerra con sus cañones y varias armas antiguas. Además, es un punto bonito para ver la laguna.

Después del Fuerte, caminé hacia un parque natural para ver más de la laguna. En el camino descubrí varias tiendas de arte hermoso. Desafortunadamente, llovió en el camino, y no solo un poco. ¡Me mojé completamente! 

Terminé el día con el resto del grupo con la cena y más baile. Encontramos una banda de salsa y bailamos. ¡Fue tan divertido! Otra vez, bailar salsa fue el fin perfecto de un día hermoso en México.

El fin.

You can also watch a video of me telling this story on YouTube!

¡Muchas gracias por escuchar! Thank you for listening, and a HUGE thank you for your support. I really enjoy creating and sharing simple, comprehensible stories in Spanish. If you would like to help me in that endeavor, consider buying me a taco! Or find me on PayPal and Venmo @Small Town Spanish Teacher!

You can download a printer-friendly PDF of this story. Looking for the English translation? I have a PDF for that too! Read a paragraph in Spanish and then read the English translation to see what you understood.

Author: Camilla Given

I'm Camilla! I teach at the high school and college level in a small town in western Colorado. My goal is to teach the world Spanish through stories. I truly believe that stories make learning Spanish easier - and even fun! Feel free to contact me at smalltownspanishteacher@gmail.com

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