Season 10, episode 33
Previous chapters of La aventura de la vida include: Parte 1 , Parte 2, Parte 3, Parte 4, Parte 5, Parte 6, Parte 7, Parte 8,
¡Hola y bienvenidos a este episodio de Simple Stories in Spanish! Sandra is ready to leave Xibalbá. She is tired of the riddles and rooms full of tricks. She feels that they are close to the exit, but she also knows that leaving Xibalbá will never be as easy as it looks.
This story is in the third person and present tense, with multiple other verb forms used as needed to tell the story. Important vocabulary in the story includes: “cuchillo” (knife), “raíces” (roots), “salida” (exit), and “gruñir” (to growl).
La aventura de la vida, parte 10
Después de contestar correctamente las adivinanzas de la calavera, Sandra guía a los dos hombres por el túnel oscuro. Toca la pared y siente la vibración de la tierra. Sabe que van en la dirección correcta – la dirección que les guiará fuera de Xibalbá.
Sandra está lista para estar fuera del lugar de miedo y de todos los trucos de los dioses. La mano de Gabriel toca la suya en la pared y su estómago se llena de mariposas. Esta aventura ha tenido múltiples sorpresas, incluso la de tener un hombre guapo a su lado.
Hay muy poca luz y el grupo avanza tocando la pared. No se mueven rápido por la caja del tesoro que el hombre malo lleva. El túnel da unas vueltas y al fin se abre a un paraíso.
Los tres se encuentran en la boca de la cueva mirando un jardín hermoso. Hay altas cascadas que caen en lagunas turquesas. Hay árboles llenos de fruta. Hay flores de colores vibrantes. Sandra mira la vista con asombro; es increíble. Gabriel toma su mano.
—Eres increíble. Sin ti, nunca habríamos encontrado ni el tesoro, ni la salida. Gracias —dice.
—De nada, pero todavía no hemos salido de Xibalbá —responde Sandra.
—¿Estás ciega? Un paraíso así no existe debajo de la tierra. ¡Ya no estamos en Xibalbá —dice el hombre malo detrás de ellos, celebrando. Corre al agua para tomar un poco, pero cuando toca el agua, le quema la mano.
—No hay insectos —nota Sandra—. No hay pájaros. No hay ninguna brisa. El “cielo” solo es roca blanca. Y el “agua” es lava.
Los hombres inspeccionan el “paraíso” con más cuidado. Sandra tiene razón. Es solo otro salón de tortura en Xibalbá.
—¡Tú dijiste que nos guiarías fuera de aquí y solo nos guiaste a otro salón de muerte! —grita el hombre, enojado.
—La salida está aquí. Estoy segura de ello —dice Sandra con calma—. Ahora tenemos que buscar…
No tiene tiempo de terminar. El hombre la agarra desde atrás y levanta un cuchillo a su cuello.
—Llévame a la salida ahora. Ya mataste a dos de mis hombres. Si alguien muere en este salón serás tú, no yo. Tú —dice, indicando a Gabriel —lleva la caja. Haz lo que digo o la mato. Y no pretendas que no te importa la chica. Veo cómo la miras.
Sandra siente una línea de sangre que baja por su cuello donde el cuchillo le corta un poco la piel. Tiene miedo. Mira a Gabriel con ojos suplicantes. Gabriel levanta la caja pesada del tesoro.
—Bien, ahora, ¿dónde está la salida? Y no juegues conmigo —gruñe el hombre.
—Buscamos un árbol especial. Se llama la ceiba —dice Sandra con voz pequeña.
—Pues, dime dónde está —dice el hombre.
—Ella no puede mover la cabeza para buscarlo con tu cuchillo en el cuello, hombre —dice Gabriel.
El hombre responde por bajar un poco su cuchillo y Sandra le da las gracias a Gabriel con los ojos. Mira por el jardín hermoso y ve lo que busca.
—Allá está —dice Sandra, indicando unas raíces que bajan del techo del salón.
—Pensaba que buscábamos un árbol. Esos son lianas —dice el hombre.
—Son raíces de un árbol —replica Sandra—. La ceiba es un árbol sagrado. Los mayas creían que conectaba los mundos, con las raíces en Xibalbá, el tronco en el mundo humano y las ramas tocando el cielo. Las raíces de la ceiba son la salida de Xibalbá.
El hombre mira a Gabriel en busca de confirmación.
—¿Por qué me miras? Ella sabe mucho más que yo sobre los mayas. Es gracias a ella que tú y yo todavía estamos vivos —observa Gabriel.
El hombre gruñe y el grupo camina hacia las raíces de la ceiba. Las raíces se extienden varios metros desde el techo. No será fácil subir por ellas.
Como el hombre necesita dos manos para subir, guarda el cuchillo y Sandra está aliviada de no tener esa amenaza de muerte constante. Los hombres deciden atar la bolsa de tesoro de Gabriel a la mochila de Sandra y subir la caja de tesoro entre los dos.
Sandra agarra una raíz y empieza a escalar. Está agradecida por las horas que levanta pesas en el gimnasio porque necesita esos músculos fuertes ahora.
Suben por las raíces, pasando la caja el uno al otro. Casi llegan a lo más alto y Sandra siente algo. ¡Es una brisa! ¡Es aire fresco! Mira hacia la fuente del aire y ve qué la tierra se abre poco a poco.
—¡Apúrense! ¡Veo la salida! —grita Sandra con emoción.
Tiene nueva energía y se mueve con prisa hacia la salida. Pero no tiene suficiente cuidado. Se tropieza con una raíz y se cae hacia abajo.
Gabriel mira a Sandra y su corazón se llena de terror. Deja la caja de tesoro en un nido de raíces a su lado y se mueve hacia la mujer que se ha transformado en algo especial en su vida. En el último momento, agarra su mano.
Sandra mira la mano fuerte que detuvo su caída. Sus piernas cuelgan metros sobre una laguna de lava azul.
—Está bien, yo te tengo —asegura Gabriel.
Gabriel levanta a Sandra. Dentro de poco, ella está a salvo en los brazos fuertes de Gabriel.
—No me asustes así otra vez, por favor —dice Gabriel mirando a Sandra con una pequeña sonrisa—. No creo que mi corazón se podría recuperar.
Sandra le devuelve la sonrisa, pero un movimiento la distrae. ¡La salida se está cerrando!
—¡Tenemos que irnos ahora! —dice Sandra, indicando la salida, cada vez más pequeña.
Gabriel la levanta y la empuja hacia la salida. En vez de volver al tesoro, sigue a Sandra.
—¿Qué haces? ¡Ven aquí para ayudarme! —grita el hombre malo.
—¡No hay tiempo! ¡Vámonos! —responde Gabriel.
Sandra llega a la salida primero. Gatea por un hueco en la tierra y sale en tierra firme. Siente el sol y la brisa en la cara. Oye un pájaro y casi llora de felicidad.
Poco después, Gabriel sale del hueco. Mira a Sandra con una gran sonrisa. Toma su cara sucia y la besa. Sandra quiere que el beso nunca termine, pero un grito desde abajo arruina el momento.
—¡¿Dónde demonios están?! ¡Hicieron una promesa! ¡No me dejen aquí para morir!
Sandra y Gabriel vuelven al hueco en la tierra, que ahora es aún más pequeño. Miran al hombre en los raíces, tratando de jalar la caja llena del tesoro del jaguar.
—¡Deja el tesoro y toma mi mano! ¡No hay tiempo que perder! —grita Gabriel extendiendo su mano hacia el hombre.
—¡No puedo dejarlo! —responde el hombre.
—Pues, pásame la caja y luego ven tú —dice Gabriel.
—¿Para que salgas con mi tesoro? ¡Ni lo pienses! —dice el hombre.
Gabriel pone los ojos en blanco. Sandra se acerca al hueco.
—Toma mi mano como seguro. Pasa el tesoro a Gabriel y si no te levantamos, puedes jalarme hacia abajo —dice Sandra.
—¿Por qué haces eso? No tenemos que ayudarlo. Además, sabes que te matará aún si lo ayudamos —susurra Gabriel.
—Soy mujer de palabra. Prefiero la vida por encima de la muerte —responde Sandra.
El hombre toma la mano de Sandra y pasa el tesoro a Gabriel. Apenas hay espacio para pasar la caja de tesoro por el hueco. En cuanto el tesoro está en tierra firme, el hombre jala la mano de Sandra. Ella no tiene la fuerza para levantarlo solo y Gabriel viene para ayudar. La tierra se está cerrando alrededor del hombre y Sandra y Gabriel jalan con toda su fuerza para rescatarlo.
Por fin, los tres se caen a la tierra, jadeantes. ¡Están libres de Xibalbá!
El fin.
You can also watch a video of me telling this story on YouTube!
¡Muchas gracias por escuchar! Thank you for listening, and a HUGE thank you for your support. I really enjoy creating and sharing simple, comprehensible stories in Spanish. If you would like to help me in that endeavor, consider buying me a taco! Or find me on PayPal and Venmo @Small Town Spanish Teacher!
You can download a printer-friendly PDF of this story. Looking for the English translation? I have a PDF for that too! Read a paragraph in Spanish and then read the English translation to see what you understood.