Simple Stories in Spanish: La aventura de la vida, parte 8

Season 10, episode 31

Previous chapters of La aventura de la vida include: Parte 1 , Parte 2, Parte 3, Parte 4, Parte 5, Parte 6, Parte 7

In Xibalbá it is easy to lose your head, both figuratively and literally as Sandra has already discovered. She and her companions have made it through several rooms, but there is no end in sight. The purpose of Xibalbá is to remove home and induce fear. What other tricks and traps have the gods of Xibalbá prepared to torment their guests?

This story is in the third person and present tense, with multiple other verb forms used as needed to tell the story. Important vocabulary in the story includes: “lombrices” (worms), “grieta” (crack), “alacrán” (scorpion),“aguijón” (stinger), “equilibrio” (balance), and “rugir” (to growl).

La aventura de la vida, parte 8

Sandra, Gabriel y los dos hombres malos que quedan salen de la casa de juego mientras los dioses de Xibalbá les cortan las cabezas a los perdedores. Los gritos de los aficionados los siguen por los pasillos oscuros de Xibalbá.

Sandra está cansada y asustada. Ha sido una noche larga y terrible. Un hombre, que todavía está aquí con ella, trató de sacrificarla en El Castillo, el templo de Chichén Itzá. Después, cayó no solo por El Castillo, sino por dos pirámides más, para terminar en un cenote frígido. Casi se ahogó en un río subterráneo y terminó en Xibalbá, “el lugar de miedo”.

Ahora tiene que escaparse de los trucos de los dioses de Xibalbá. Dioses que quieren destruir la esperanza y jugar con sus emociones y vidas. Ya pasó por las casas de melancolía, hielo, cuchillos y murciélagos. ¿Cuántas casas más quedan?

Necesita pensar, pero es muy difícil. Tiene mucho sueño y mucha hambre. Por primera vez en toda la noche, Sandra piensa en comida. No ha comido por horas. Su boca se hace agua pensando en tacos al pastor, una torta de asada, enchiladas de mole. ¿Por qué solo puede pensar en comida ahora?

—¿Huelen eso? —pregunta Gabriel, olfateando el aire.

—Huele a carne asada —dice uno de los hombres con ojos grandes.

—Yo huelo mole —dice el otro hombre, lamiéndose los labios.

El grupo entra a una caverna. En el centro de la caverna hay una gran mesa llena de todo tipo de comidas. Sus olores llenan el espacio. El estómago de Sandra ruge en respuesta. 

—¿Qué esperamos? Debemos comer para tener energía —dice el líder de los hombres malos, casi corriendo a la mesa.

—¿No recuerdas nada? Todo en Xibalbá es un truco. La comida no existe. Es una ilusión —dice Sandra.

—No es ninguna ilusión, es comida. Mira —dice el hombre. Agarra un tamal de la mesa. El tamal no desaparece; es sólido en su mano. 

—No puede ser. No hay cosas buenas en Xibalbá —dice Sandra.

—Parece real, y muy bueno —dice el otro hombre, tomando un taco de la mesa. 

Los dos hombres levantan la comida hacia sus bocas.

—¡No la coman! —grita Sandra, pero es demasiado tarde. 

Los hombres muerden la comida, y la realidad aparece. La comida en sus manos se transforma. Donde antes había carne, ahora hay lombrices. Los hombres gritan y escupen lombrices de la boca. Uno agarra un vaso de agua, pero cuando el líquido toca su boca, se transforma en cenizas. 

—Les dije que no era comida real —dice Sandra. Los hombres la miran con desprecio.

Salen de la casa del festín y entran a otro túnel. El estómago de Sandra protesta. Si tan solo pudiera comer uno de los mangos del bol de frutas en esa casa.

—¿Qué hacemos ahora? ¿Adónde vamos? ¿Cuántas casas más tenemos que entrar? —pregunta un hombre, mientras todavía limpia lombrices y ceniza de su cara.

—No sé, no sé y no sé —responde Sandra.

El hombre se detiene y agarra la mochila de Sandra. La abre y saca el libro El Rey Jaguar. Lo abre, buscando respuestas.

—¿Dónde están las respuestas? ¿En qué parte del libro estamos? —exige el hombre.

—Dame el libro y lo puedo encontrar —grita Sandra. 

Su voz hace eco en el túnel y la tierra tiembla. Una grieta grande se abre. Gabriel toma a Sandra en sus brazos para que no se caiga.

Sandra está asustada, pero siente segura en los brazos fuertes de Gabriel. Ahora Sandra y Gabriel están a un lado de la grieta y los dos hombres malos están al otro lado con el libro. Un sonido raro sale de la grieta, como el tic-tac de un reloj. El sonido se hace más fuerte y rápido, y Sandra se da cuenta del peligro.

—¡Muévanse! ¡Vámonos! —grita.

Del abismo de la grieta sale un gigantesco alacrán hecho de obsidiana y bronce. El alacrán levanta su aguijón, preparado para atacar.

—¿Qué hacemos? —le pregunta Gabriel a Sandra.

—No sé. No he leído nada sobre alacranes en el libro —responde Sandra con miedo.

El grupo corre por el pasillo tratando de evitar tanto al alacrán como la grieta en el centro del camino. El alacrán ataca a ellos con su aguijón, pero lo esquivan y solo golpea las paredes del túnel.

—Mira, hay una cueva —dice Gabriel, señalando un espacio negro en la distancia. 

Sandra usa la poca energía que le queda para moverse las piernas más rápido. La cueva está del lado del túnel dónde están Sandra y Gabriel. Los dos hombres malos necesitarán cruzar la grieta para llegar.

—¡Brinca! —grita Gabriel, extendiendo su mano hacia los hombres. 

El primero hombre corre y brinca. Aterriza, pero pierde el equilibrio. Toma la mano de Gabriel para no caer en la grieta.

El segundo hombre, el que tiene el libro, corre. Cuando está a punto de brincar, el alacrán ataca. El hombre pierde el equilibrio y no tiene suficiente fuerza para llegar al otro lado. Gabriel agarra uno de sus brazos mientras cae en la grieta.

—¡Ayúdame! —grita Gabriel al otro hombre. 

El hombre se acerca a la grieta y toma el otro brazo de su compañero. Los dos hombres jalan al tercer hombre hasta tierra firme.

—Gracias —jadea el hombre, y luego sus ojos se abren de par en par.

Sandra ve el aguijón del alacrán en la espalda del hombre. El hombre se congela y, poco a poco, su cuerpo se convierte en piedra. El alacrán levanta su aguijón para atacar de nuevo.

Sandra corre hacia el hombre y agarra el libro de su mano petrificada. Gabriel la toma de la cintura y la jala. Segundos después, el aguijón del alacrán cae a unas pulgadas de la cabeza de Sandra.

Gabriel empuja a Sandra dentro de la cueva. El otro hombre los sigue. La entrada es lo suficientemente grande para el alacrán, pero no entra. Hay unos huesos en el suelo, y Gabriel levanta uno como un bate para defenderse. 

De repente, el alacrán vuelve a esconderse en la grieta bajo el suelo, como si algo lo hubiera asustado. Gabriel mira a Sandra con alivio, pero el alivio desaparece rápido.

—¿Qué es? —pregunta Sandra al ver el miedo en los ojos de Gabriel. Gabriel no responde.

Sandra se da la vuelta y todo su cuerpo se llena de terror. Orbes dorados flotan en grupos de dos por toda la cueva. Son los ojos brillantes de docenas de jaguares. Un par de ojos está muy cerca de Sandra.

El grupo retrocede poco a poco hacia la entrada. Los ojos los siguen. Gabriel saca algo de su bolsillo: es la estatua de jaguar que compró en Chichén Itzá. Lleva la estatua a su boca y sopla. La cueva se llena con el rugido de un jaguar.

Es justo la distracción que necesitan para salir de la casa de los jaguares. Los tres corren de nuevo hacia el túnel, evitando el cuerpo petrificado del hombre malo y la gran grieta. Corren sin mirar atrás. No saben si los jaguares o el alacrán los siguen; solo corren.

—Hay…otra…cueva —dice Sandra, jadeando. 

En la distancia, una luz dorada sale de un hueco en la pared de roca. Corren hacia la nueva cueva y, cuando entran, no lo pueden creer. La cueva brilla con montones de tesoro. Cajas llenas de oro y piedras preciosas cubren el suelo. Estatuas de oro con ojos de jade miran desde las esquinas.

—Lo hemos encontrado. ¡Es el tesoro del Rey Jaguar! —exclama Gabriel con una sonrisa enorme.

El fin.

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¡Muchas gracias por escuchar! Thank you for listening, and a HUGE thank you for your support. I really enjoy creating and sharing simple, comprehensible stories in Spanish. If you would like to help me in that endeavor, consider buying me a taco!

You can download a printer-friendly PDF of this story. Looking for the English translation? I have a PDF for that too! Read a paragraph in Spanish and then read the English translation to see what you understood.

Author: Camilla Given

I'm Camilla! I teach at the high school and college level in a small town in western Colorado. My goal is to teach the world Spanish through stories. I truly believe that stories make learning Spanish easier - and even fun! Feel free to contact me at smalltownspanishteacher@gmail.com

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